
Pues resulta que el domingo pasado, salimos a rodar mi hijo y yo a las
montañas cercanas a casa (
Texcoco), y dimos una vuelta por el poblado de San
Miguel Tlaixpan, subimos sin contratiempo hasta llegar a la cima como a 2800 metros
de altitud, y después de tomar algunas fotografías panorámicas, decidimos
descender para continuar con nuestro proyecto de recorrido y compartirles a ustedes una nueva ruta. Mi hijo, como buen
Downhilero se descolgó en su
byke, y yo lo seguí, un poco
más despacio y prudente, no
habíamos ni recorrido los primeros 100 metros de
bajada cuando artera mente y sin decir agua
vá, una abeja abusiva me atacó, me
insertó su aguijón en mi labio lo cual me produjo un intenso dolor, gritaba muy
fuerte por el dolor y se me corrieron las de san Pedro, lo cual nubló mi vista y
empecé a frenar, desgraciadamente y por el dolor propinado por el aguijón y "
ponsoña"de la
abejita, activé los dos frenos
hidraulicos al mismo
tiempo y....
ZAZ,
por allá salí volando, caí cuan largo y ancho soy y
despues de rodar un poco,
mi hijo regresó corriendo a apoyarme, y al ver al situación pidió una ambulancia,pues nuestro temor era que se inflamaran las vías respiratorias,
después de 15
min, la
ambulancia no llegaba, así que decidimos avanzar para encontrarla,
al llegar al pueblo me subieron y trasladaron al hospital regional del
IMSS donde despues de una hora de espera, por fin me atendieron.Lo anecdótico de este evento, es que
núnca me hubiese imaginado una
situación así, aunque aclaro que no es la primera vez que una abeja me pica en la boca
y me produce reacción, y lo más curioso es que
sentía dolor en mi rodilla
izq.
y al quitarme las espinilleras, cual fue mi
sorpresa de ver un herida
por contución de unos 8cm, la cual me tuvieron que
suturar...Ahora estoy reposando un poco y preparando una nueva salida, que será en un
par de semanas, cuando pueda volver a doblar la rodilla.algo que quiero anexar, es el hecho que de NO haber
traído el equipo
de protección puesto, tal vez no la estuviera contando, pues el casco, las
coderas y espinilleras-rodilleras y guantes, me sirvieron como
núnca, así que
les suguiero a aquellos compañeros del ambiente de bicicletas, que no dejen
de usarlos, pues uno
núnca sabe que se nos pueda presentar en una salida, y hay
que tener cuidado con esas abejas abusivas...
jajaja

En la primera imagen, se aprecia el aguijón insertado aún en el labio, y en la segunda la herida en la rodilla, en la cual me pusieron 6 puntos.
En realidad pase una buena noche y las molestias un día después son pocas, ahora falta recuperarse bien y poder terminar la ruta programada... siempre y cuando no me vuelva a atravezar en el trayecto de una abeja enojada ...jajaja