Me fascina ver caer las hojas de los árboles, caminar entre la hojarasca, escuchar el crujir de las hojas secas al caminar en la alfombra que cubre los alrededores arbolados.
Son en esos moentos cuando doy gracias por ser parte de ese bello espectáculo, por sentir el frío, por escuchar los sonidos de la vida, los aromas, los colores.
El otoño es una de mis estaciones preferidas, por esos cambios de contraste en luz y color, aún así aprecio más el invierno, los días lluviosos.
Las nubes son muy llamativas, anuncian lluvias, el sol que llega a salir quema, no se soporta, son días contrastantes, extremosos, amanecemos a 4 o 5 grados y luego al medio día llegamos a los 18 o 20 grados.
Sigo pensando en que es una linda temporada, añoro levantarme temprano para poder mirar los primeros rayos del sol, me gusta esperar el ocaso, para mirar los colores de su despedida...
Espero los disfruten tanto como yo.
Bello texto. Sabés expresar en palabras las imágenes que aparecen ante vos.
ResponderEliminarEl otoño es mi estación favorita. Amo los colores de las hojas de los árboles, el aire frío, pisar las hojas secas y percibir el "ruidito" que hacen bajo nuestros pies. Gracias por compartir mis imágenes. Saludos desde el sur sur .
Bellísimo texto- El otoño es mi estación favorita. Amo los colores de las hojas y el sonido de la hojarasca cuando la pisas.
ResponderEliminarUn saludo cordial y amigo desde el sur del sur.
El otoño es mi estación favorita. Amo los colors de las hojas de los árboles doradas - rojizas-
ResponderEliminaramarillas- marrones y el sonido de la hojarasca cuando nuestros pies osan pisarla.
Un abrazo desde el sur sur
Mi estación favorita. Los àrboles con hojas amarillas, doradas, rojas, marrones, moradas.
ResponderEliminarY el sonido que hacen las hojas secas cuando nuestros pies las pisan............
y la luz del otoño es maravillosa.
Gracias por compartir
PERDON POR FAVOR PENSE QUE EL COMENTARIO NO SE HABIA PUBLICADO Y QUEDARON COMO VEINTE QUE MAL. PERDON...
ResponderEliminarAyer mientras conducia camino a casa, me encontré con un atardecer hermoso. Fue tanta su hermosura que realmente no me importaba lo distraida que me encontraba, y si eso hubiera sido lo último que vieran mis ojitos en la vida, me hubiera dado por servida.
ResponderEliminarAnónimo